2 de mayo de 2026
Indefinido, temporal o fijo discontinuo: diferencias que importan
Una guía práctica para distinguir la causa, la estabilidad y lo que debe figurar por escrito en cada modalidad.
El contrato indefinido es la regla general: la relación no tiene fecha de fin, salvo causas legales de extinción. El temporal exige una causa concreta y limitada; sin ella, la calificación puede ser distinta a la que aparece en el encabezado.
El fijo discontinuo sirve para trabajos de naturaleza estacional o intermitente con llamamientos periódicos. No es un temporal «suave»: tiene su propia lógica de llamamiento, antigüedad y derechos durante los periodos de inactividad.
En la oferta, pregunte por la jornada, la distribución horaria y el centro de trabajo. Dos contratos con el mismo nombre pueden ocultar realidades muy distintas si el anexo de teletrabajo o de desplazamientos no se detalla.
Revise también la categoría profesional y el grupo de cotización. Un desajuste entre funciones reales y encuadramiento afecta al salario, a los ascensos y a posibles reclamaciones posteriores.
Si la empresa habla de «prueba» o «proyecto» sin documento, pida el modelo contractual antes de dimitir de su empleo actual. Firmar a ciegas es una de las causas más frecuentes de arrepentimiento en nuestras consultas.